16.12.14

Ya llega la Navidad¡¡¡¡ y deliciosas oreos decoradas¡¡¡



Ya no queda nada para la Navidad. Esas fechas especiales en las que todo se convierte en especial. Por la mañana, no es un te levantas y ya está, es un “Te Levantas”… aun puedes notar el calor que desprende el edredón, sientes el frio golpeando tus mejillas, caminas hasta la ventana y  lentamente deslizas la cortina entre tus manos. Ves a través del cristal y la ves allí afuera. Deslumbrante, cayendo lentamente sobre el jardín donde solo puedes ver entre tanta nieve unas diminutas florecillas rosas.  De inmediato se dibuja una sonrisa en tu rostro, caminas con sigilo hacia la cocina y antes de entrar en ella, un fuerte e inconfundible aroma a café con canela te estremece todo el  cuerpo. Sobre la mesa están los muffins con chispas de chocolate dispuestos alrededor de la gran taza navideña con café humeante.  Tomas la caliente taza entre tus manos y puedes notar el suave algodón de tu pijama abrigándote. En la cocina y a través de las grandes ventanas puedes notar  cómo entran los cálidos rayos del sol. Te acercas a ellos y sientes como se derrite un trozo de chocolate en la boca. De repente  escuchas una vos sensual y conocida que te dice… ¿Te ha gustado el desayuno cariño?

Y es allí cuando abres los ojos poco a poco y te das cuenta que te has quedado dormido disfrutando del mejor sueño del mundo. Miras el reloj. Mierda. Voy una hora y media tarde. Saltas de la cama. Te quitas el pijama y lo tiras quien sabe dónde. Te entra un calor que no es normal para esas horas de la mañana. Vas a la cocina y aún están los platos de la cena que pensabas que te daría tiempo de lavar antes de ir al trabajo.  Pones el café y mientras te peinas y te arreglas un poco. De repente sientes un olor fuerte y denso. Sales corriendo a la cocina y el café echa una peste a quemado que para qué.  Te olvidas del café y de las benditas madalenas. Miras por la ventana y ves que llueve sin parar. Otra vez mierda. Te suena el móvil y escuchas una vos familiar que te dice… ¿otra vez te has quedado dormido…?...

Sean cual sean tus días de navidad, lo importante esta en disfrutarlos al máximo posible. Rodéate de tus seres queridos, y diles que aunque nunca se lo digas, los quieres mucho.

O también puedes prepararles estas deliciosas piruletas de galletas. Las vi hace tiempo en internet y me encantaron por eso aquí les dejo como pueden hacerlas fácilmente para disfrutarlas en un desayuno especial de navidad..  ;-)

¿Qué necesito?

Galletas oreo cubiertas de chocolate con leche.
Lacasitos de colores.
Chocolate blanco para fundir.
Chocolate fondant.
Pretzels.
Lapiz de chocolate blanco, decoraciones varias y palitos para piruletas. 

¿Cómo lo hago?

Es realmente fácil realizar estos  simpáticos renos, sigue los pasos uno a uno.
Previamente derrite el chocolate blanco y el chocolate fondant para poder utilizarlos.


Paso #1: Coloca un palito de piruleta en cada galleta oreo bañada con chocolate. Para que se sujete bien pégalo con un poquito de chocolate fondant derretido. Ten cuidado de que las galletas no se partan, si esto ocurre solo tienes que pegar las dos mitades con un poco de chocolate fondant y seguir con los pasos.

Paso #2: con un poco de chocolate  pega un lacasito de color rojo en el centro de cada galleta para formar la nariz del reno Rodolfo. Si no tienes lacasitos puedes utilizar cualquier chuche, la que más te guste.


Paso#3: Con un poco de chocolate pega dos pretzels sobre la cabeza del reno Rodolfo  a modo de cuernos y déjalas secar muy bien. Si lo prefieres puedes acelerar este paso metiendo las galletas unos 10 minutos en la nevera.

Paso#4: Con un lápiz decorador de chocolate realiza los ojos y la boca del reno Rodolfo. Puedes hacerlos todos diferentes así quedaran más simpáticos.

Colócalos en un vaso y llévalos a la mesa para que se los coman todos. A los más peques les encantan.
Espero que hagan esta simpática propuesta y que me dejen en los comentarios como son sus días de navidad¡¡¡

Hasta la próxima entrada… 


                                   
                                        

6.9.14

Adiós al Verano con estos deliciosos polos de frutas naturales.



Sí, llega el fin del verano y yo no quería dejar de hacer esta receta. En verdad no hay receta, es simplemente zumo de frutas congelado. Son delicadamente deliciosos y súper refrescantes. Y aunque no me creáis; a día de hoy;  aún no tengo túrmix o licuadora... Bueno en realidad tenía las dos pero se me han roto y no las he vuelto a comprar... Y he aquí el problema, al no tener ninguna máquina no podía seleccionar cualquier fruta. Por eso he escogido frutas cítricas como  Naranja y Pomelo rosado.



¿Que necesito?

Zumo de naranja natural.
Zumo de pomelo rosado natural.
Moldes para polos.


Uffff que rico es el zumo de estas dos frutas... Me tomaría un litro y me quedaría con ganas de más...  Yo he comprado unas piezas de fruta que estaban realmente dulces por lo que no hizo falta que  agregarle azúcar. Pero si a ti te gustan un poco más dulce puedes agregarles un poquito de azúcar o endulzarlo con un poco de estevia o algún edulcorante.
Los moldes que utilicé los compre en la tienda crack, esta tienda me encanta porque tiene cosas novedosas y muy económicas... vamos para no morir en el intento a la hora de comprarnos miles de utensilios de cocina. Ir a visitarla…
Para hacer estos deliciosos polos de zumo natural de frutas solo tienes que exprimir las naranjas y los pomelos rosados rellenar los moldes para helados. Mételos en el congelador durante cinco horas y listo… Nada más fácil… ¿verdad? Corred antes de que se acabe el veranito animaros a preparar vuestros propios polos¡¡¡